
En 2024, dos directivas europeas cambiaron las reglas del juego para las empresas del continente. La CSRD obliga ahora a las grandes estructuras a publicar informes de sostenibilidad estandarizados, con indicadores precisos y auditorías externas. Ya no es un compromiso voluntario, es una obligación contable.
Paralelamente, el comercio físico francés ha perdido aproximadamente 200,000 m² de superficies de gran distribución en el año. Estas dos señales, una regulatoria y la otra estructural, resumen bien el terreno en el que las empresas han tenido que maniobrar.
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Reporting extra-financiero en Europa: lo que la CSRD cambia para las empresas

Hasta 2023, los informes RSE seguían siendo en gran medida declarativos. Cada empresa elegía sus indicadores, sin un marco común ni verificación independiente. La directiva CSRD impone ahora un marco único y auditorías externas.
Concretamente, las grandes empresas europeas deben aplicar el principio de doble materialidad. Esto significa que informan tanto sobre el impacto de su actividad en el medio ambiente como sobre el impacto de los riesgos ambientales en sus finanzas. Ambas direcciones están cubiertas.
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Se esperan los primeros informes conformes en 2025, basados en el ejercicio de 2024. Para los equipos contables y legales, esto representa un proyecto masivo de recopilación de datos. Las pymes aún no están directamente afectadas, pero aquellas que suministran a grandes grupos ya deben transmitir cierta información para alimentar los informes de sus clientes. Seguir las noticias de negocios en Full Press permite medir cómo estas nuevas obligaciones se difunden en el tejido económico francés.
La directiva CSDDD, adoptada el mismo año, añade una capa adicional. Impone a los grandes grupos un deber de diligencia en toda su cadena de valor, abarcando los derechos humanos y el medio ambiente. El calendario de implementación es escalonado, pero las direcciones de compras ya están integrando estos requisitos en sus licitaciones.
Retroceso de las superficies de gran distribución en Francia: un giro en el comercio físico

¿Has notado cierres de tiendas en tu zona comercial este año? No es una casualidad local. Aproximadamente 200,000 m² de superficies de gran distribución han desaparecido en Francia en 2024.
Este retroceso no refleja un colapso del comercio físico en su conjunto. Señala una recomposición. Los hipermercados generalistas están perdiendo terreno frente a dos fuerzas convergentes:
- Las enseñas especializadas (bazar, bricolaje, alimentación bio) captan una clientela que busca una oferta específica en lugar de un surtido inmenso.
- El comercio en línea sigue devorando las ventas de productos estandarizados, aquellos para los cuales el desplazamiento a la tienda no aporta valor añadido.
- Los formatos más compactos, en el centro de la ciudad o en la periferia cercana, atraen más que las grandes superficies aisladas en zonas comerciales.
Una parte de estas superficies perdidas simplemente cambia de uso. Antiguos espacios de venta se convierten en almacenes de preparación de pedidos para el drive o la entrega. Otros se reconvierten en locales de actividad mixtos. El mercado de la gran distribución se reestructura, y las tendencias de consumo aceleran este movimiento.
Datos de clientes y marketing en 2024: el fin de la gestión aproximativa
El uso de la inteligencia artificial en el marketing ha alcanzado un nuevo nivel en 2024. No en el sentido espectacular que a menudo se imagina (robots que crean campañas solos), sino en un sentido más práctico: el análisis predictivo de los datos de clientes se ha vuelto accesible para las empresas de tamaño medio.
Tomemos un ejemplo simple. Una marca de ropa en línea recopila los historiales de compra, los carritos abandonados, las páginas consultadas. En 2023, estos datos se utilizaban para enviar correos electrónicos promocionales segmentados. En 2024, herramientas de IA permiten predecir qué producto es probable que un cliente compre en las dos semanas siguientes, y ajustar la visualización del sitio en tiempo real.
Lo que esto cambia para los canales de venta
La personalización ya no se limita al sitio web. Las empresas que venden en varios canales (tienda física, aplicación móvil, marketplace) utilizan estos modelos para unificar la experiencia del cliente sin importar el punto de contacto. Un consumidor que consulta un producto en móvil recibe un recordatorio coherente en la tienda, no una promoción genérica sin relación.
El servicio al cliente evoluciona en la misma dirección. Los chatbots de 2024 no solo responden a preguntas frecuentes. Acceden al historial de compras del cliente y proponen soluciones contextualizadas. La frontera entre comunicación de marketing y servicio postventa se vuelve difusa, y esto es intencionado.
Segunda mano y economía circular: tendencias que se han convertido en mercados por derecho propio
El mercado de segunda mano ha dejado de ser un fenómeno marginal. En 2024, la segunda mano afecta a segmentos que aún le escapaban recientemente, incluido el lujo.
Dos razones principales explican este cambio. Primero, los consumidores, especialmente los más jóvenes, consideran la compra de segunda mano como un acto normal, no como un compromiso. En segundo lugar, los márgenes en la segunda mano a veces superan a los del nuevo para las enseñas que dominan la logística de reacondicionamiento.
La compra de segunda mano no se limita a la ropa. La electrónica reacondicionada, el mobiliario, los equipos deportivos siguen la misma trayectoria. Las empresas que integran este canal en su estrategia de ventas ya no lo hacen solo por convicción ecológica, sino porque la demanda del mercado lo exige.
El reporting impuesto por la CSRD también impulsa esta dirección. Mostrar indicadores creíbles de circularidad se convierte en un argumento comercial ante los clientes profesionales, no solo un ejercicio de conformidad. En 2024, la sostenibilidad se traduce concretamente en un ítem presupuestario, un canal de venta y una obligación legal que las empresas gestionan simultáneamente.